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lunes, 29 de febrero de 2016

Trabajar en temporada. Una opción para tener en cuenta

Muchas veces nos piden ideas u opiniones para financiar un viaje. Cada tanto surgen post sobre ese tema ya que debe ser uno de los miedos más fuertes. ¿Cómo vamos a subsistir económicamente? Bueno, aquí va una idea sobre algo que vimos con nuestros propios ojos.


Llegamos a Florianópolis sabiendo que era un buen lugar para vender nuestros productos. Es un lugar que se llena de Argentinos y todos sabemos que son los mejores clientes. No solo porque soy Argentino y puedo comunicarme mejor, sino también porque valoran mucho las artesanías.
En principio no sabíamos que lugar de la isla elegir. Pasamos fin de año en Campeche, que se encuentra casi al sur de la isla, pero ahí no es un buen lugar. Charlando con amigos, nos dieron el dato de una feria de artesanos en Lagoa da Conceicao. La feria se desarrolla los fines de semana y parece bastante interesante. Según pudimos averiguar, el movimiento comienza a la tarde y dura aproximadamente hasta las dos de la mañana. Intentamos participar y nos negaron la entrada diciendo que ya había una persona vendiendo artesanías en piedras. Agradecimos la oportunidad y nos fuimos un poco cabizbajos. 

Cuando se cierra una puerta, se abren diez. Así que nos fuimos al norte de la isla, donde se encontraban Virginia y Alejando, de "Por las rutas del Mundo", vendiendo bebidas en la playa. Nuestro producto no se puede vender en la playa porque la arena puede rayar las piedras, y no es un buen ámbito para mostrar como nos gusta. Luego nos enteramos que una persona vende desde hace varios años únicamente en la playa durante la temporada y le va muy bien. 



Analizando la situación, decidimos vender en la costanera. Desde allí salen los conocidos Barcos Piratas y nos dimos cuenta que es un lugar donde transita mucha gente. Probamos el primer día y no dio muy bien que digamos... Llegamos a las 10 de la mañana y hasta las 15 no habíamos vendido nada. La gente está "en otra" y no tiene ganas de detenerse a mirar artesanías pudiendo usar ese tiempo para descansar en la playa. El primer intento no estaba dando muy bien así que se nos ocurrió vender a la noche en la calle principal de Canasvieiras. Ahí la gente está paseando, con ánimo de comprar cosas, salen a comer. En fin, es otra la actitud.


Así fue como día tras día vendimos en la calle a la noche. Casi no había artesanos y había mucho movimiento. De todas formas, sabíamos que teníamos que hacer el motor (se nos había roto a los tres días de estar en Canas) y decidimos hacer una rutina laboral. A la mañana producíamos macramé y algunos engarses en las piedras, salíamos a vender macramé en la playa (al grito de pulseritas, toblilleras, tornozeleiras!!!), y a la noche vendíamos en la calle desde las 20 hasta la 1 de la mañana. Más tarde no sirve porque se llena de borrachos y la gente ya está con otra onda. Es un esfuerzo pero al final vale la pena.

Todo parece un cuento perfecto pero la verdad es que tiene una contracara. Soy turista así que no debería estar trabajando en otro país, y además no se puede vender en la vía pública sin autorización de la municipalidad. Las mismas fueron concedidas en el mes de noviembre y se dice que casi siempre se las dan a los mismos. De todas formas cada vez que se corría el rumor de la fiscalización, todos desarmábamos y esperábamos para ver que sucedía. Hicimos eso todo enero hasta que los primeros días de febrero fiscalización de prefeitura montó una carpa en una esquina de la calle principal y ya nadie pudo vender en la vía pública. La única excepción fue de un par de personas que tenían autorización de un comerciante y vendían en la vereda pero sin molestar el paso de la gente. Cabe aclarar que si te agarra fiscalización te puede sacar las cosas y poner una multa muy grande. 


Así fue que gracias a Thiago, un amigo que conocimos vendiendo, decidimos mudarnos hasta Ingleses (un barrio relativamente cerca) y si bien el movimiento no es el mismo, algo se pudo vender. Eso sumado a que la temporada estaba acabando, hizo que los últimos días no fueran tan productivos. Cuando se llena demasiado la vereda, la policía pasa pidiendo por favor que se retiren todo para no molestar a los turistas (la mayoría de las veces al rato se llena de vendedores nuevamente).

Esa es nuestra experiencia. Para decir verdad, no nos podemos quejar. Gracias a hacer temporada, pudimos juntar el dinero necesario para hacer el motor. Aprovechamos este momento para agradecer a todas las personas que ofrecieron darnos una mano por si no podíamos pagar el arreglo de la kombi. Tampoco queremos olvidar el agradecimiento a cada una de las personas que compraron nuestros productos día tras día. Sin los clientes, no podemos vender. Así que gracias a tod@s por apostar a las artesanías.


Resumiendo. Consideramos que hacer temporada es una buena opción. Creo que si hubiese sabido eso años antes, no hubiese sido esta mi primer temporada. Hay personas que vienen desde hace 8 años para para trabajar desde diciembre hasta abril.
La oferta laboral es muy amplia y creemos que hay para todos los gustos.

Lo que pudimos ver fue:
*Vender churros en la playa (hice eso unos días). Los compras a R$2 y los vendes a R$4 o 5.
*Vender macramé y todo tipo de artesanías en la playa. Desde R$2 la gente compra. No te vas a hacer millonario, pero todo suma.
*Vender bebidas y licuados.
*Vender cerbeza, refri y agua. Compras a R$2 y las vendes a R$5. El agua cuesta R$0,75 y la vendes a R$3.
*Vender helado, queso con orégano, choripan, viquinis, alfombras, coco, anteojos, choclos, ensalada de frutas, sandwich, pochoclos, acaí, palos de selfie. Todo eso en la playa. Seguramente me estoy olvidando de algo. 
*Vender paseos en el Barco Pirata, Helicoptero, Banana boat, Parque Beto Carrero, Sur de la isla, etc. Solo se que en el barco pirata se gana R$10 por persona. El paseo de barco es el más buscado. Hay 14 barcos y siempre están a pleno. 
*Conseguir un Barco Pirata y ponerlo a trabajar. Para eso se necesita una inversión un tanto más grande. Quien pueda, que la aproveche!!!
*Vender salidas a los boliches.
*Trabajar en bares, hoteles, restaurantes, supermercados y todo tipo de comercios.
*Trabajar limpiando casas.
*Vender cosas de reventa en la calle a la noche. Puedes encontrar desde venta de zapatillas, sombreros, juguetes, palos de selfie, ralladores de zanahoria, pela ananá, decoración de uñas, remeras de fútbol argentino, hasta teléfonos celulares de dudosa procedencia.
*Hacer trenzas en el cabello. Media cabeza cuesta R$40.
*Vender piedras en la calle a la noche. Eso fue lo que hicimos y nos dio resultado.


Los precios los puse para que logren ver aproximadamente lo que se puede llegar a hacer. Dicen que allí siempre la temporada es buena. De hecho, nosotros nos planteamos la posibilidad de retornar a fin de año. Uno nunca sabe, por ahora tenemos otras prioridades.
Es importante estar desde noviembre o diciembre. Ahí van a poder conseguir hospedaje un tanto más barato y verán como va aumentando el movimiento. La idea es poder conseguir la autorización para vender así no tenes que estar mirando para todos lados por si viene la fiscalización.
Hasta donde nosotros sabemos, no pasó nada. 

Entonces da para ver que se puede trabajar bien en la temporada. Creo que es una muy buena alternativa para todas las personas que quieran viajar y hacerse un dinero extra. Se puede, con intentar...


También la pasamos bien, no lo podemos negar... jajajaja